sábado, 25 de abril de 2009

INTERSECTACIONES DEL DAS

Fiscalía investiga irregularidades con el manejo del polígrafo en el DAS



Ex directora del DAS, María del Pilar Hurtado, también se sometió a la prueba de polígrafo. En días pasados, la Procuraduría le abrió investigación por su presunta responsabilidad en las 'chuzadas'.

La investigación por el escándalo por las 'chuzadas' del organismo sigue destapando nuevos capítulos sobre los manejos en la entidad madre de la inteligencia colombiana.

Detrás de la declaración del fiscal Mario Iguarán sobre el "hedor" que se desprendía de lo que pasaba en el DAS hay un expediente que no solo habla de seguimientos ilegales a magistrados de la Corte Suprema y miembros de la oposición sino de graves indicios de corrupción y falta de control internos.

Y el capitán (r) Jorge Alberto Lagos León, el ex jefe de Contrainteligencia que salió tras el último escándalo, es protagonista de primera línea en el 'dossier' que tiene la Fiscalía.

A lo largo de esta semana, dos fiscales han venido tramitando en audiencias reservadas ante jueces de control de garantías acciones judiciales contra varios funcionarios y ex funcionarios del DAS que, de acuerdo con la investigación que inició el CTI el 22 de febrero pasado, estarían relacionados con los seguimientos e interceptaciones ilegales.

Por asuntos de fuero, el propio fiscal Iguarán, tendrá que evaluar la situación de la ex directora María del Pilar Hurtado.

Desde meses antes de que estallara el escándalo había quejas internas sobre el manejo del capitán Lagos, especialmente en lo relacionado con las pruebas de polígrafo.

Pero lo que encontró la Fiscalía es que el hombre encargado de garantizar la confiabilidad de todo el personal del DAS no pasó satisfactoriamente una de esas pruebas y, además, que favoreció a algunos funcionarios cercanos que quedaron en la misma situación.

Según los documentos internos que están en manos de la Fiscalía, Lagos tuvo "reacciones inconsistentes" al responder a esta pregunta en noviembre del 2005, cuando aspiraba a Jefe de Contrainteligencia: "¿Mantiene algún vínculo ilícito con personas o grupos ilícitos"? Su reacción fue atribuida a una "supuesta falta del poligrafista".

En realidad, la reacción del capitán tenía que ver, como él mismo lo reconoció en otro procedimiento de polígrafo realizado en junio del año pasado, con la situación de un cuñado suyo que fue detenido por extorsión.

En esa oportunidad dijo que "le avergonzaba" que su cuñado estuviera involucrado en ilícitos y que no recordaba haberlo mencionado al incorporarse al DAS. Andrés Peñate, que entonces era el director, dice que Lagos sí le habló del tema, pero que en la evaluación final el capitán pasó todas las pruebas de confianza.

La valoración que hace la Fiscalía de esas respuestas es crítica. Dice que "denotan inconsistencia en la versión" del jefe de Contrainteligencia.

En la segunda prueba, el oficial, quien hizo su carrera en la Armada, tuvo dificultades para responder también si había "alterado resultados" en su trabajo.

El tema tiene que ver con la conformación de los equipos de poligrafistas, los encargados de dar la señal de alerta de corrupción interna en el DAS. Lagos aseguró que tuvo problemas para conformar su equipo y que por eso sugirió que dos analistas que se habían rajado en la prueba tuvieran un segundo examen, realizado por contratistas externos, que finalmente sí aprobaron.

"Aclaró que no salió de procedimientos al reclutar y seleccionar a los candidatos del grupo de poligrafistas y que el único detalle que pone en duda su actuación es cuando una aspirante se le aproximó a comentarle que había sido descalificada, él sugirió que se reinscribiera y reaplicara en el proceso; él mismo animó en el proceso a que su caso fuera reconsiderado y se reexaminara de forma externa".

Una de esas funcionarias era Beatriz Andrea Álvarez Vélez. Ella pasó el segundo polígrafo con respuestas como estas: cuando le preguntaron si había alterado resultados en los polígrafos que ella misma practicaba, dijo que "en muchas ocasiones le daba pesar anotar toda la información de los entrevistados", pues sabía que podían perder su trabajo.

El reporte interno del DAS decía que "en muchas ocasiones la duda de un resultado le hace sentirse en la necesidad de revisar los casos con su supervisora con la intención de 'poder ayudar' a esas personas".

Aún así, tuvo la bendición para entrar a conformar el equipo de contrainteligencia que comandó Lagos, con la anotación de que su "excesiva sensibilidad" debía ser controlada con revisiones periódicas".

REDACCIÓN JUSTICIA


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